AVES DE LA SIERRA NORTE. EL AVIÓN ROQUERO

Los aviones son pequeñas aves del orden de los paseriformes, que efectúan vuelos rápidos y maniobras en el aire bastante llamativas. El nombre de los aviones comerciales proviene de esta familia, las hirundínidas, de la que forman parte varias especies; a lo largo de estos años he escrito sobre la Golondrina común y el Avión común. Hoy le toca el turno al Avión Roquero (Ptyonoprogne rupestris), que es frecuente en nuestra comarca. En invierno suele estar en cotas más bajas por lo que, al igual que a todos sus parientes, no lo veremos por la sierra hasta el momento de la cercanía de la primavera. Está considerado como residente en algunas latitudes de España pero en las más frías efectúa desplazamientos en invierno a altitudes inferiores, concentrándose principalmente en el litoral mediterráneo, desde Cádiz a Castellón.

Cuando aparezca este artículo en el periódico a primeros de abril, ya se comenzarán a ver por los pueblos, en sus cercanías y en las montañas. El Avión roquero es un poco más grande que sus parientes, es la mayor de las golondrinas que habita en nuestra geografía. Con una longitud de 14 cm. y una envergadura de poco más de treinta, se caracteriza por sus tonos discretos, marrón ceniza en la zona dorsal y pardo crema en la ventral; los extremos de las alas son más oscuros, casi negros y su garganta blanca. No existe dimorfismo sexual y los jóvenes son muy parecidos aunque con menos contraste entre su dorso y vientre. Se distribuye por países meridionales de Europa y Asia, además del noroeste de África y no presenta subespecies. Destacar también que en su cola corta y cuadrada se distinguen unas manchas blancas en los extremos, que se observan cuando está en vuelo. Posee pico corto y boca muy ancha, es un ave insectívora. En España, además de en la Península, podemos encontrarlo en Mallorca y Ceuta. Es migrador parcial, incluyendo los movimientos en el interior de nuestro país y algunas de las aves que cruzan al norte de África, recibimos poblaciones procedentes del centro y norte de Europa durante los meses fríos.

Menos vocal que las otras dos especies de aviones, su canto es breve y lo realiza sobre todo en las colonias de cría, cuando varios de ellos están volando en busca de alimento, es como un tchrrii. Hay que decir al respecto que es gregario en invierno, pudiendo concentrarse varios cientos, incluso miles, de individuos en los dormideros, pero cuando llega la temporada de cría se vuelve más solitario que otros aviones, aunque sí que pueden hallarse algunos nidos relativamente cercanos. Como su propio nombre indica es un ave rupícola, construye sus nidos en las rocas. Habita por tanto en acantilados, ya sea en la costa o en el interior. Ocupa a veces viejos edificios abandonados, puentes, etc. 

Se alimenta de pequeños insectos que captura en vuelo: moscas, mosquitos, escarabajos pequeños,…Ocasionalmente puede cazarlos en el suelo, en las rocas o incluso en el agua: hormigas, arañas, tricópteros, zapateros, etc., y se alejará poco del dormidero o del nido, sobre todo cuando tiene pollos.

Entrado ya el mes de mayo inicia su fase reproductora, que se extiende hasta agosto. Los dos consortes construyen un nido en forma de taza, similar a los de las golondrinas, empleando de 10 a 20 días. Para ello utilizan barro y lo revisten de materiales más suaves como plumas o hierba seca; bien guarecido bajo una repisa o saliente rocoso, además de en grietas u otras cavidades, debajo de los puentes o en el interior de viejos edificios. A veces se establecen colonias mixtas con aviones comunes, golondrinas daúricas y/o vencejos reales. Nuestros protagonistas defienden agresivamente su territorio de los vecinos, siendo frecuentes pequeñas reyertas y encontronazos en el aire. Realiza dos puestas anuales, reutilizando el mismo nido, al que volverá en las siguientes temporadas. La hembra pone de tres a cinco huevos, que incubará durante algo más de dos semanas. Al nacer los pollos son cebados por ambos progenitores, alcanzando su desarrollo transcurridos unos veinticinco días, momento en el cual adquieren la capacidad de vuelo.

El Avión roquero está incluido en la Lista Roja de las Aves de España con la categoría de Preocupación Menor, es una especie que mantiene buenas poblaciones en toda su área de distribución. Su mayor amenaza, al nutrirse de insectos, es el uso de plaguicidas y otros insecticidas en la agricultura. Se está produciendo un aumento de parejas que crían en zonas urbanas, sobre todo pueblos, lo que ha favorecido su expansión en zonas llanas. La rehabilitación de antiguos edificios, por tanto, puede suponer pérdida de nidos. Además le afecta el deterioro de muchos humedales, sobre todo en época invernal. Cuidemos a los roqueros y podremos seguir disfrutando de sus vuelos ágiles a nuestro alrededor, siempre es muy entretenido observarlos.

Miguel Ángel Granado

1 Comentario sobre "AVES DE LA SIERRA NORTE. EL AVIÓN ROQUERO"

  1. Magnífico comentario sobre el avión roquero.

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