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Opinión

 
   
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La Comunidad ultima el Plan de Restauración y Conservación de los Ríos y Humedales

El Gobierno regional está ultimando el Plan de Restauración y Conservación de los Ríos y Humedales de la Comunidad de Madrid, para lo que está llevando a cabo diversos estudios y trabajos que están aportando un resultado y una diagnosis muy completa del estado de conservación de los ríos y de los humedales madrileños que se encuentran catalogados.
El 3 de febrero se celebró el Día Mundial de los Humedales. La Comunidad de Madrid cuenta en su territorio con un total de 23 humedales catalogados. Cuatro de ellos tienen un origen natural y el resto origen artificial, en general como resultado de actividades extractivas que permanecieron en explotación durante varias décadas.

Adjuntos:
Mapa Catalogo humedales_A3.jpg[ ]703 Kb
 

SOBRE EDUCACION AMBIENTAL

Antonio Ruiz Heredia
Maestro. Educador ambiental
Oímos hablar o leemos, casi de manera permanente, sobre Educación Ambiental, bien en prensa o en centros educativos, a conferenciantes e incluso a políticos, si que por ello tengamos perfectamente claro que todo el mundo sepa de lo que está hablando. Se utiliza el término al igual que el comodín de una baraja: cualquier actividad que tenga que ver con "bichos" y en la que se encuentren escolares implicados "es" educación ambiental.
Sucede además, que los profes de las antiguas "ciencias naturales" – que ahora se engloban dentro de lo que se conoce como "conocimiento del medio", son expertos en educación ambiental. Cualquier asociación, grupo juvenil, excursionista, de ocio y aventura o sociedad dedicada al turismo rural, incluye en sus programas las dos palabras mágicas que, de ninguna manera podrían faltar tanto en su vocabulario habitual como en sus planes de "marqueting".

AVES DE LA SIERRA NORTE. LA LECHUZA

Un fugaz y claro reflejo en la oscuridad de la noche. ¿Ha sido real?
El vuelo silencioso de la Lechuza común (Tyto alba; Tyto del griego: onomatopeya de búho, alba del latín albus, blanco) la hace pasar desapercibida pero, por otra parte, su color blanco la delata, especialmente en la oscuridad. Si solo la escuchamos y no conocemos su canto, resultará cuando menos inquietante. Es un siseo, como una puerta que roza y, va adquiriendo más intensidad. Se puede comparar con el silbido de los ofidios. Es por ello, por lo que su voz ha sido utilizada frecuentemente en las películas de terror. La dama de la noche, como se la denomina entre los aficionados a la ornitología, siempre asociada al misterio por ser una rapaz nocturna, no ha recibido buenas críticas del ser humano. Sin embargo, en la antigüedad era venerada y citada, por ejemplo, como mascota de Minerva, diosa de la sabiduría; de hecho, es el símbolo que la representa. Esta admiración cambió hace ya muchos siglos. Su costumbre de ocupar los campanarios ha suscitado comentarios como el de su avidez por el aceite, acusándola de beberse el de las lamparillas de las iglesias. En algunas regiones del norte de España, se la relaciona con la muerte: si la lechuza ocupa tu tejado, sufrirás desventuras; si la escuchas anuncia tu fallecimiento. Se ha dicho que las brujas llevaban lechuzas a las cuevas en sus aquelarres, ligados al diablo. Y, como casi siempre en estos casos, son leyendas alejadas de la realidad. Ave estrechamente ligada al hombre, anida en edificios antiguos, siempre en la parte alta, buscando la tranquilidad: desvanes, graneros, pajares,..., donde tiene facilidad para encontrar su alimento principal: los ratones. Es por ello por lo que, ya sea en casas o en terrenos de cultivo, la lechuza siempre le prestará un buen servicio a su propietario. Tan común como en los pueblos resulta en paisajes abiertos, ocupando huecos de árboles, cuevas o acantilados, ruinas, etc; ausente en bosques densos o zonas de alta montaña.

AVES DE LA SIERRA NORTE. LA LAVANDERA BLANCA

Miguel Ángel Granado
En el mundo de las aves, existen algunas tan curiosas como la Lavandera blanca (Motacilla alba). En nuestro país podemos encontrar tres especies de lavanderas: la boyera que es estival y la cascadeña y la blanca, como residentes. Como su propio nombre común indica, están ligadas a los ríos, se las detecta fácilmente en las orillas o en las piedras que se encuentran en el cauce. Suelen hacer vuelos cortos y rasantes. Con unos 18 cms. de longitud y un peso alrededor de 29 gramos la Lavandera blanca, también conocida como pajarita de las nieves o pitita, será sencilla de identificar: su forma es alargada en horizontal, debido sobre todo a su larga cola, que mueve con un tintineo frecuente; además cuando camina su cabeza también oscila hacia delante y atrás. De tonos negros, blancos y grises, en esta especie existe dimorfismo sexual: los machos tienen manchas negras en la parte posterior de la cabeza, cuello, garganta e incluso en el abdomen; las hembras en esas zonas lucen tonos grises más claros. En ambos sexos las zonas ventrales son blancas y las dorsales grises; en las alas en su zona media aparece una lista blanca que las atraviesa; la cola es oscura con franjas blancas en ambos lados, muy características. De pico y patas negras, el color de sus ojos es marrón oscuro. Los individuos jóvenes tienen los tonos mucho más apagados y su cabeza es gris.

AVES DE LA SIERRA NORTE. LA GAVIOTA REIDORA

Miguel Ángel Granado
¿Qué es lo que haces tú aquí?, una gaviota en Madrid...Cuando hablamos de gaviotas, algunos de nosotros recordaremos la famosa canción de Caco Senante, en la que, comparaba a un humano con estas aves: había nacido y vivido en la costa aunque luego estaba perdido en zonas interiores. Seguro que a todos nos extrañó la primera vez que vimos gaviotas en zonas no costeras. En nuestro país se pueden observar más de diez especies diferentes, todas ellas en zonas marítimas. Dos de estas diez especies son comunes en algunas zonas del interior: la sombría y, sobre todo, la reidora.
La Gaviota reidora (Larus ridibundus) es un lárido de tamaño mediano que, al igual que otros de su familia, aparecerá en gran número cuando el verano llega a su fin. En España, independientemente de donde nos encontremos, siempre observaremos más gaviotas en invierno que durante los meses cálidos. De hecho, en el caso de la reidora, que se ha adaptado bastante bien debido a su amplia dieta, se tiene constancia de su nidificación hacia 1960, en el Delta del Ebro, con una colonia de dos docenas de parejas. Posteriormente, en 1966 crió en la parte sur de Andalucía, al año siguiente en la Albufera de Valencia, en 1971 en las lagunas manchegas,...Aunque hoy en día tenemos casi 5000 parejas reproductoras, éstas se dan en algunos núcleos concretos, básicamente los lugares que citábamos antes, además de otras zonas costeras. Aún así, es cuando llega el frío, cuando habrá abundancia de reidoras; en época de cría, en primavera, será mucho más difícil observarlas. En cuanto a su identificación, resaltar en primer lugar que las gaviotas son una familia difícil, puesto que existen gran variedad de plumajes en una misma especie. Centrándonos en la que hoy nos ocupa, tiene una característica fundamental en todas sus edades y sexos, se trata de un triángulo blanco en las plumas primarias, en los bordes delanteros de las alas, llegando hasta la punta de éstas. El resto de primarias son negras, como en otros láridos. Asimismo, luce un capirote gris oscuro muy llamativo, aunque éste desaparece fuera de la época de cría, quedando un punto oscuro más abajo del ojo, en el centro de la cabeza, que destaca sobre el tono blanco general de sus plumas. Por la parte dorsal, cuerpo y alas, tiene tonos grises, las patas y el pico son rojos. Estas características se refieren a individuos adultos; no existe dimorfismo sexual, las hembras y machos son similares en la reidora. Los ejemplares juveniles no poseen el capuchón cefálico, el plumaje del dorso es de un gris amarronado, no tienen el rojo de pico y patas pero sí poseen la mancha auricular aunque menos contrastada.

 

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