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TODOS LOS AGOSTOS SE PARECEN

 

 

 

 

Rosa Ortega
Acabo de darme cuenta que también en verano se publican noticias y se distribuyen periódicos. Es algo así como pretender interesarnos en algo más que un pedacito de sombra y un trago de agua sin tratar. En el artículo del mes pasado solo pude hablar de los nombramientos a dedo de directores en centros públicos de la comunidad de Madrid y de la rabia y frustración que supone para padres, alumnos y profesores que la administración imponga equipos directivos, en centros que funcionan y sobre todo que luchan cada día por mejorar su trabajo. En algunos de estos centros continúan con las movilizaciones y las protestas de toda la comunidad educativa. Seguiremos en septiembre muy pendientes de su lucha.
Pero estamos en agosto, mes de las vacaciones para muchos, mes del hastío para algunos. Mes del encefalograma plano, de la siesta eterna, del vuelva usted en septiembre, de la playa, de los viajes. Mes para seguir pensando, deleitándonos con un buen libro.

 

ESCUELA PÚBLICA

 

 

 

Rosa Ortega
Poder se puede, pero a qué precio... 20 días para el desgaste, la indignación, el desánimo, la impotencia, la sorpresa, la solidaridad y al final del camino una ansiada rectificación de la administración que va a permitir que todo siga como estaba.
Si funcionaba bien ¿por qué intentar cambiarlo?
Tal vez el ego desastroso de los políticos que todo lo quieren a su imagen y semejanza, o la necesidad de los jefes de imponer sus criterios más allá de la reflexión y el análisis de la gestión.
En esta escuela había buenos resultados académicos y de matriculación, un equipo de profesores cohesionado y con complicidad pedagógica, buen ambiente cultural y afectivo, familias participativas. Todo el mundo estaba tranquilo porque trabajaban juntos para sacar el proyecto adelante y llegaban las vacaciones, después de un intenso curso lleno de propuestas, reuniones, evaluaciones, trámites, y mucho trabajo.

NO IMPORTA DECIR DÓNDE SOLO HASTA CUÁNDO

 

 

 

Se llamaba Isabel y era una gran mujer. Muy conocida "de toda la vida", "vecinos y vecinas no daban crédito", "no se oían gritos en la casa" "él parecía buena persona", pero lo cierto es que Faustino cogió la maza y allí mismo delante de su hijo de dos años le asestó un golpe mortal. Estos son algunos de los comentarios que hacemos ante los hechos ya consumados, pero mi artículo no va solo de violencia machista, o eso pretendo.
Empecemos rindiendo homenaje a las sabias mujeres cuidadoras, a todas aquellas que paridoras o no, llevan en su cuerpo el germen del autocuidado y desde la responsabilidad generosa, trabajan siempre por el bien común.
Conozco muchas mujeres así y algunos hombres.
Supongo que os imagináis que no pretendo ensalzar valores exclusivamente femeninos, porque este es un mundo de personas, con problemas de relación entre personas que conviven con multitud de seres, espacios, voluntades, y en un entramado social que me da hasta miedo nombrar.

PALABRA SOBRE PALABRA

Rosa Ortega
Recuerdo un programa que oía en la radio hace algunos años que se llamaba viajeros en tránsito, en el que un grupo de personas se sentían atrapadas en un lugar de paso de sus vidas. Esto es el mes de julio para mi, semanas y días por los que transito con el ánimo de mostrar una sonrisa boba e inexpresiva que congele las preocupaciones hasta nuevo aviso. Acaba el curso se resuelven las inquietudes de los estudiantes y se evidencian las batallas ganadas al currículo escolar. Planificamos vacaciones, si podemos pagarlas y estamos tranquilos porque no tenemos que comprometernos a llegar a ninguna meta, ni siquiera a perder peso o aprender inglés. Llegan días para descansar y disfrutar de la sierra.

DE LIBROS

Rosa Ortega
Este es un artículo sincero, queridos lectores. Os advierto desde el principio que no me he planteado con él ningún otro fin que no sea doméstico o privado. Todo en él es honestidad y plagio, desde las primeras líneas. Han sido mis queridos escritores los que me han hecho este regalo.
En el mes más animado de la primavera, vamos a hacer un homenaje a la lectura y, para empezar, se me ha ocurrido hablar de lecturas llamadas imprescindibles, incluso para aquellos que jamás las leyeron.
"Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en monstruoso insecto."; "Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo."; "Yo señor, soy de Segovia. Mi padre se llamó Pablo, natural del mismo pueblo; Dios le tenga en el cielo. Fue, tal como todos dicen, de oficio barbero."; "Mi nombre es Ismael. Hace ya varios años al hallarme con el bolsillo vacío y sin nada en tierra que me interesará, decidí hacerme a la mar."; "Canta, diosa, la cólera aciaga de Aquiles Pelida, que a los hombres de Acaya causó innumerables desgracias y dio al Hades las almas de muchos intrépidos héroes." "La heroica ciudad dormía la siesta. El viento sur, caliente y perezoso, empujaba las nubes blanquecinas que se rasgaban al correr hacia el norte."

 

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